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jueves, 15 de agosto de 2013

Igual no me llevo nada

Para los que alguna vez interactuaron conmigo o solo dijeron un hola de paso, mucho gusto mi nombre o como me suele llamar mi familia Enrique. Soy unos de esos chicos que leen por hobbies a la mediocridad, que les gusta el fútbol como a los demás pibes de barrio, que sufrieron como ninguno, pero que vivieron como otros, sí, soy un chico nauseabundo y vagabundo que perdió la brújula y el mapa como las entonaciones de Enrique Landázuri, se preguntaran porque leo el menosprecio de mi entorno, y les daré la respuesta, porque quizás usted se sintió aludido por un titulo que tal vez llene su expectativa por consumir su ego de leer.

No me llevo nada, porque al final nunca tuve nada, o ¿tuviste algo que en verdad fuera tuyo?,
 -esta es la réplica del título solo que con cohesión-  ¿algo que te hiciera feliz?, hablo de algo como cosa material, porque si nos referimos a personas, diría que no son iguales pero tampoco diferentes, la distinción sustancial está en la producción de las cosas; nosotros hacemos las cosas, pero no es muy diferente cuando servimos como cosas. Desde los principios de la humanidad cuando empezamos como nómadas y seguidamente como esclavos, ahí es donde nos hicimos cosas, seres humanos ajenos de sí mismos, sin verdad y netamente subjetivos por el egoísmo arraigado de las razas y las guerras frustradas por la benevolencia de unos pocos.

Nietzsche, como Kundera y Jorge Luis Borges no eran muy ajenos a mí, pensaría que tonto parecerme a ellos, en lo absoluto, solo destaco que ellos se parecían a mí, son seres humanos, con la perspicacia de sujetarse con una mano y con la otra, escribir. Hablo de mí como un producto del populismo ciego de masas, de la ignorancia de mi madre al no saber quién es su hijo, de la sabiduría de mi padre que creyendo leer se vuelve más culto o quizás mayor acreedor de conocimiento, leer, ir a la escuela, ver televisión y demás estupideces que crea la sociedad, es solo la obtención de información, el conocimiento no se adquiere, se crea y recrea con información, la formula esta en investigar.

Trato de leer poco, me canso por la luz que provoca demasiado parpadeo, soy simplemente un producto más de la sociedad en la que nací, -perezoso-. Si se detienen un momento en la lectura de su vida y piensan que pasaría si tú no fueras influencia de nada y de nadie, si quizás te dieran la oportunidad y educarte tu solo, de ser lo que quieres ser sin que nadie te lo haya dicho, ¿Qué pasaría?. Déjalo a tu inconsciente él lo sabe.

Empezamos como cosas abruptas, ya sea desde la semilla floreciente de la madre tierra, el vientre de algún monstruo que pario seres adversos a lo que se creía, tal vez fuimos erigidos por el alfa y la omega, o finalmente exploto la nada y salieron los bípedos de piel lisa que nombra Garzón para hacer reír a la comunidad infantil, y como empezamos lo seguimos siendo, las mujeres para satisfacer a los hombres, viceversa y en el sentido contrario, esto ya estaba dicho no recuerdo bien pero salió de los labios de una bella mujer, la cosas o el porqué de las cosas no las sé, creo que tal vez si las supiera no estaría escribiendo ni mucho menos haciéndoles perder su tiempo.


Toda esta retahíla de medianoche espero la confronten, al morir solo acabáramos siendo tumbas de menosprecio y adoración por la humanidad, la vida no depende de nadie ni del dios que creo tu mente o te hicieron creer, él está bien tu no.

domingo, 11 de agosto de 2013

Un verso con sabor amaño

Acompáñame a hablar de lo que se piensa y no se dice, a recordar lo que se llevo el viento una vez en el atardecer del bello jardín, a improvisar las canciones que nunca nos gustaron, a leer las viejas notas del libro gordo del abuelo, a observar la cortina entre abierta del cuarto de al lado, a esperar la ruta en el viejo anden y quizás nunca sabremos estar solos.

sábado, 10 de agosto de 2013

El poder detrás de camaras

Pensé mucho al escribir los 4 mil caracteres que tengo para llenar esta hoja y lo haré empezando por subestimar al poder mismo, es decir, a la televisión, quizás algunos arguyen como el medio que partió la historia de la humanidad en dos, a eso lo llamaremos blanco y negro, porque si lo asimilamos al concepto que tenemos de bueno y malo, diré que antes de la televisión todo era bueno y por consecuente, ahora todo es malo.

Hablo del poder de persuadir, de la subordinación de las clases dominantes a los que se encuentran al otro lado de la pantalla, Si, de esos que planifican todo en un sillón antes de que todo salga al aire, todo con el único fin de cambiar las actitudes de los idiotizados, perdón si hiero susceptibilidades pero así se ven cuando ven una novela o cuando empiezan a creerse la verdad de los demás, o como suelen decir por ahí, a tragar entero.

Para los que siguen sin definir que es persuadir, lo escribiré en una palabra complementada, comunicación intencionada, es decir, yo premedito que voy a decir, con qué fin y para qué, para resumirlo en un ejemplo, toda la mediatización que hizo el gobierno de los Estados Unidos con el asesinato de Kennedy, argumentando que fue un solo loco, y no un poco de locos,  haciéndole creer a la gente Americana esa mentira persuadida en verdad.

Pero para ir más allá, de qué es persuadir, esta no se limita con solo argumentos que ayuden a generar actitudes, existen una serie de variables que generan mayor credibilidad en la audiencia, para no ser tan irónico lo plantearé como el niño o niña bonita, claro está que se necesita de buena oratoria o argumentos para llegar hacer lo que se quiere, como lo dijo el presidente Nixon a David Frost - el periodista-, “Te iría bien como político, le caes bien a la gente” como muchos suelen decir todo entra por los ojos.

Al fin y al cabo nos tocó vivir la parte del mundo en que nos creemos las novelas como cuentos de hadas. Por la que se asesinan presidentes para poder mantener la hegemonía del modelo económico y los privilegios de unos pocos, como para no irnos tan lejos, en Colombia se asesinan líderes sociales sindicalistas, campesinos, donde la guerra se volvió rentable, perdiendo así todo valor humano, todo esto y mucho más se dilapidó con la obsesión del poderío de las transnacionales, que al fin y al cabo son las que manejan la economía mundial, y a simple cuestas los que están detrás de las cámaras, eso es simplemente el poder, que hasta el día de hoy no he logrado descifrar.

¿Para qué sirve la riqueza y la opulencia de unos pocos, mientras la mayoría de la humanidad se debate entre el hambre, la miseria  y la desesperanza?










10 minutos antes de morir

 

Es una casualidad que un hombre con muchos pre-saberes pero con pocas decisiones de si les esté hablando por medio del papel, no es que me guste escribir estupideces, pero el hombre vive de lo último recién dicho, -estupideces-, la estupidez a quedarse solo, a morir lejos de casa, a vivir ajeno a lo que no quiere, a desear lo que es imposible y mitigar lo posible, si les extraña mi escritura, no estoy muy conforme a ella, hablo para ustedes, no para mí, yo ya viví lo que pretendía, solo me queda escribir lo que sucede desde el día, por el cual mi cabeza empezó a tener problemas con los demás, eso que llama Elizabeth Woolridge “The war in my mind”.

Para empezar hablare de mis teorías, si, teorías como las llama Habermas a su concepto de la acción comunicativa, como la llama Kant con su teoría del deber, Barthes con idea semiótica y como la implementa Thoreu con walden, la mías son teorías de la vida, aunque las de Thoreu son también de vida la diferencia es que estas son mías, una de ellas, es una hipérbole de la verdad otro concepto al cual acudiré más tarde. Siguiendo, la vida es lo único que nos queda, eso que no sabemos, eso que no pensamos y viceversa, eso que existiésemos pero a la vez no, ella es eso, la nada a la cual llegamos y de la cual venimos, para no enredarlos, la vida para mí y creo que para muchos es lo que se tiene por suerte, -aunque para mí no exista- es lo que conseguimos sin previo aviso, el todo que se deja de obtener, son las consecuencias que recurren del álbum de Enrique, es eso, nada.

Hay una bonita palabra, por la que, todo el mundo recurre cuando se siente ensimismado del mundo y es un bello vocablo caracterizado por el marketing mundial AMOR, expresión que se derivó de los griegos y se promulgo en la Roma imperial, para resumir la palabra de cuatro letras, les hablare de lo que viví, sentí y poseí en una tarde de invierno en mi país.

Eran las 10 de la mañana, me sentía solo, lloraba de alegría a ver un lindo rostro, -claro está que lo veía todos los días- un rostro no muy llano, un rostro que ves y te idolatra verlo todo el día, de los días, de toda la vida, dicho día decidí expresar lo que en ese entonces sentía, eso que llaman ustedes amor y por la cual, estoy refutando mi idea anterior, en ese momento no tenía muy claro esa noción de dicho estado, hacia caso a la sonrisa que irradiaba mi rostro cuando la veía, si, era un niño todavía pensaba con los poros de la piel, lo que si tengo claro es que todavía nos gustamos, en el atardecer de ese día le regale lo que a mis padres en la mañana les había robado, amor.

Una historia de 7 renglones pero que al fin fue historia. Me encontraba en una bella tarde de abril, como lo dice Rodolfo en su canción más pegada, que bello abril, bueno ese abril para mí fue hermoso sin ninguna duda, me sentía un ser orgásmico, con el buen sentido de la palabra. Feliz.

El punto es que el día en que supuestamente me enamore o sentí amor, como sea, fue el día en que me odie y no era porque fuera un idiota o un simple charlatán que no podía con ella, fue porque ella no pudo conmigo, la doble personalidad tanto de las mujeres como de los hombres tienen al mundo así, infeliz.


Retomando la idea que deje inconclusa al principio, mi verdad, no se a cuantos de ustedes le habrán dicho la verdad y cuantos la han dicho, solo sé que muy pocos, empecemos, ¿Qué es verdad?, lo que dice la sonrisa del guasón o como la niña que te saluda a la distancia, pues simplemente la verdad es lo que ocultas todos los días al salir a la oficina o al coger el metro para ir a la Universidad, la cual es mi caso, yo hablo de esa verdad, la verdad absoluta, la de los pensamientos nunca mencionados, la de los sentimientos nunca expresados, las mentiras repentinas para ocultarla,  ¿pero podríamos ser realmente verdaderos? Estas son las preguntas que me hice 10 minutos antes de morir.