Pensé mucho al
escribir los 4 mil caracteres que tengo para llenar esta hoja y lo haré
empezando por subestimar al poder mismo, es decir, a la televisión, quizás
algunos arguyen como el medio que partió la historia de la humanidad en dos, a
eso lo llamaremos blanco y negro, porque si lo asimilamos al concepto que
tenemos de bueno y malo, diré que antes de la televisión todo era bueno y por
consecuente, ahora todo es malo.
Hablo del poder de
persuadir, de la subordinación de las clases dominantes a los que se encuentran
al otro lado de la pantalla, Si, de esos que planifican todo en un sillón antes
de que todo salga al aire, todo con el único fin de cambiar las actitudes de
los idiotizados, perdón si hiero susceptibilidades pero así se ven cuando ven una
novela o cuando empiezan a creerse la verdad de los demás, o como suelen decir
por ahí, a tragar entero.
Para los que siguen
sin definir que es persuadir, lo escribiré en una palabra complementada, comunicación intencionada, es decir, yo
premedito que voy a decir, con qué fin y para qué, para resumirlo en un
ejemplo, toda la mediatización que hizo el gobierno de los Estados Unidos con
el asesinato de Kennedy, argumentando que fue un solo loco, y no un poco de
locos, haciéndole creer a la gente Americana
esa mentira persuadida en verdad.
Pero para ir más
allá, de qué es persuadir, esta no se limita con solo argumentos que ayuden a
generar actitudes, existen una serie de variables que generan mayor credibilidad
en la audiencia, para no ser tan irónico lo plantearé como el niño o niña
bonita, claro está que se necesita de buena oratoria o argumentos para llegar
hacer lo que se quiere, como lo dijo el presidente Nixon a David Frost - el
periodista-, “Te iría bien como político, le caes bien a la gente” como muchos
suelen decir todo entra por los ojos.
Al fin y al cabo
nos tocó vivir la parte del mundo en que nos creemos las novelas como cuentos
de hadas. Por la que se asesinan presidentes para poder mantener la hegemonía del
modelo económico y los privilegios de unos pocos, como para no irnos tan lejos,
en Colombia se asesinan líderes sociales sindicalistas, campesinos, donde la
guerra se volvió rentable, perdiendo así todo valor humano, todo esto y mucho
más se dilapidó con la obsesión del poderío de las transnacionales, que al fin
y al cabo son las que manejan la economía mundial, y a simple cuestas los que
están detrás de las cámaras, eso es simplemente el poder, que hasta el día de
hoy no he logrado descifrar.
¿Para qué sirve la
riqueza y la opulencia de unos pocos, mientras la mayoría de la humanidad se
debate entre el hambre, la miseria y la
desesperanza?
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